En la actualidad, comprobamos como España ha perdido su soberanía alimentaria y no es capaz de proteger a nuestro sector primario de la competencia desleal, provocada por países extracomunitarios que producen con mano de obra esclava y costes inasumibles para nuestros productores. Además, vemos como los consumidores sufren una total desprotección sanitaria, por el uso de productos fitosanitarios prohibidos en Europa y aplicados en los países extracomunitarios.

Nuestros productores tienen derecho a que España les garantice operar en un mercado en el que no se compite de forma desleal para asegurar así, que, todos los productos que llegan al consumidor han sido producidos con unas condiciones laborales y sanitarias mínimas y seguras. 

Nuestros hijos en los colegios, pacientes de la sanidad pública, trabajadores de cualquier organismo público, etc, que utilicen comedores, tienen derecho a alimentarse con productos que cumplan la normativa fitosanitaria española y europea, garantizando así su seguridad alimentaria y una mejora en la calidad que proporcionan los productos de nuestra tierra.

Nuestras administraciones públicas deben proteger y priorizar los alimentos producidos en nuestro país, España, y valorar realmente el esfuerzo que hay detrás de su producción. Por tanto, el sindicato SOLIDARIDAD reclama: 

  • Que para optar al concurso público de adjudicación de servicios de restauración sea un requisito que el 100% de la utilización de productos sea de origen español o procedente de la UE. Es decir, que, en todos los comedores públicos y concertados con la Administración pública, solo se podrá servir producto español o de origen europeo.

Estas medidas asegurarán que las frutas, legumbres, hortalizas, pescados, carnes y demás productos alimenticios producidos y generados en territorio nacional, reciban el reconocimiento que precisan, y que todos sus productores vean asegurado que su trabajo y sacrificio es valorado y protegido por las entidades y administraciones públicas, además de proteger a los consumidores de la indefensión que padecen frente al uso de ciertos fitosanitarios cancerígenos prohibidos en Europa y utilizados en terceros países. 

Consideramos que se trata de una medida necesaria para proteger a nuestros trabajadores y para revitalizar nuestro sector primario. Es algo que llevamos afirmando desde el principio, frente a la competencia desleal, lo nuestro primero.