“Que esto sea el principio de una lista de municipios que corten el grifo a quienes deben vivir de sus cuotas”

El sindicato Solidaridad celebra la decisión del equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Arganda del Rey de avanzar hacia la eliminación total de las subvenciones públicas a sindicatos, organizaciones empresariales y partidos políticos, poniendo fin a uno de los mayores fraudes morales y económicos del sistema político-sindical español.

Durante décadas, el dinero de todos los vecinos ha servido para engordar estructuras sindicales y patronales parasitarias, alejadas de los centros de trabajo, más preocupadas por mantener privilegios que por defender a los trabajadores. Sindicatos subvencionados, callados ante la precariedad y la pérdida de poder adquisitivo, han actuado como correa de transmisión del poder político, traicionando a quienes decían representar.

La condición de eliminar en dos años las subvenciones públicas a estas entidades parte del Grupo Municipal de VOX en Arganda, del que forma parte Rosana Marín, delegada sindical de Solidaridad y presidente del comité de empresa en su centro de trabajo, conocedora de la realidad en la que se mueven las organizaciones sindicales dependientes del erario público. 

Solidaridad defiende sin complejos que un sindicato que vive del dinero público no defiende a los trabajadores, defiende a quien le paga, esto es, al gobierno de turno. Por eso, esta medida supone un golpe directo al sindicalismo domesticado y una oportunidad para devolver la dignidad a la representación laboral.

El dinero público no está para financiar chiringuitos ideológicos, liberados permanentes ni sedes pagadas con impuestos, sino para mejorar los servicios municipales, aliviar la presión fiscal sobre las familias trabajadoras y atender las necesidades reales de los vecinos de Arganda del Rey. En palabras de Jordi de la Fuente, secretario general del sindicato: “queremos ver una larga lista de gobiernos locales, gobiernos regionales y terminando por el Gobierno central, que le echen valor y acaben con las subvenciones a sindicatos, patronales y partidos. Que les corten el grifo y que vivan de sus cuotas, que es su deber. El dinero de los trabajadores españoles debe de estar en su bolsillo y los impuestos en servicios públicos de calidad, en vivienda y en seguridad”.

Desde Solidaridad recordamos que la libertad sindical empieza por la independencia económica, y que solo los sindicatos sostenidos por sus afiliados pueden plantar cara a gobiernos, multinacionales y élites económicas sin miedo a perder subvenciones.

Este recorte no es un ataque a la democracia, como algunos pretenden hacer creer, sino un acto de higiene democrática. La democracia se fortalece cuando se acaba con los privilegios y se devuelve el protagonismo a los ciudadanos y a los trabajadores.

Solidaridad seguirá demostrando, en Arganda del Rey y en toda España, que es posible un sindicalismo sin subvenciones, sin complejos y sin traiciones, al servicio exclusivo de los trabajadores españoles. Para ello, es necesario el apoyo y afiliación de los trabajadores de España a este sindicato, para que medidas como las de esta noticia puedan conquistarse y nos ayuden a acabar con los subvencionados de clase.