UGT, CONGRESOS PAGADOS CON EL DINERO DE TODOS
Desde el Sindicato Solidaridad exigimos explicaciones a UGT por los 255.000 euros de dinero público que recibió para financiar su 43.º Congreso Confederal, celebrado en Valencia en 2021. Un acto interno cuyo coste total superó los 1,2 millones de euros y del que las administraciones públicas terminaron pagando una buena porción.
La Generalidad Valenciana aportó 80.000 euros, el Ayuntamiento de Valencia otros 100.000 y la Diputación provincial 75.000 más.
Mientras millones de trabajadores soportaban impuestos, precariedad y pérdida de poder adquisitivo, UGT organizaba su congreso con una generosa aportación procedente del bolsillo de todos los ciudadanos.
Ahora, la Agencia Valenciana Antifraude investiga la subvención de esos 80.000 euros concedida «a dedo» por la Generalitat. También se han señalado posibles irregularidades en la ayuda otorgada por el Ayuntamiento de Valencia, que salió adelante pese a las objeciones del interventor municipal. Aún queda la finalización de la investigación que determine si existieron responsabilidades legales, pero las responsabilidades políticas y sindicales son bastante evidentes.
Por otro lado, la justificación utilizada por el ayuntamiento de Valencia para entregar 100.000 euros públicos y así intentar justificar que los contribuyentes pagasen una reunión interna de UGT.:»el congreso servirá para atraer visitantes, promocionar el turismo de reuniones y dinamizar la economía valenciana”, es propia de trileros. Si celebrar congresos sindicales fuera realmente una política turística, las agencias de viajes podrían ir cerrando.
Los sindicatos deben mantenerse con las cuotas voluntarias de sus afiliados, no con subvenciones concedidas por el gobierno de turno. Quien depende económicamente del poder político no puede vigilarlo, denunciarlo o enfrentarse a él con libertad.
UGT debe explicar hasta el último euro recibido y gastado. También debe aclarar por qué una organización que presume de representar a los trabajadores necesitó que tres administraciones, gobernadas entonces por PSOE y Compromís, sufragaran parte de su congreso.
En Solidaridad lo tenemos claro: ni un euro público para financiar sindicatos. Los trabajadores necesitan organizaciones libres, independientes y sostenidas por sus afiliados, no aparatos come-gambas subvencionados con dinero público que recaudan y despilfarran a placer el dinero de todos.
SINDICATO SOLIDARIDAD