El chabolismo vuelve a extenderse por Barcelona, donde 299 personas malviven en 53 asentamientos, según datos municipales de diciembre de 2025; sin contar la cantidad de inmigrantes ilegales que no aparecen en ninguna lista, y por supuesto, no son censados. Esta realidad evidencia el fracaso de unas administraciones incapaces de garantizar vivienda, seguridad y unas condiciones mínimas de dignidad.

SOLIDARIDAD ha recorrido las calles y los alrededores de Barcelona para documentar sobre el terreno una situación que demasiados prefieren ocultar. Nuestro reportaje (https://www.instagram.com/reel/DdTMYhUNxvl/) muestra asentamientos precarios, insalubridad, riesgo de incendios, extensión del mercado de la droga y una degradación que afecta a barrios enteros.

Mientras el precio de la vivienda continúa disparado, muchos trabajadores españoles son expulsados de las zonas en las que crecieron. Los alquileres inasumibles y los salarios estancados obligan cada vez a más familias trabajadoras a vivir al límite.

El deterioro de determinados espacios públicos también perjudica la convivencia, la seguridad y la actividad de los pequeños comercios. No podemos aceptar que trabajar haya dejado de ser suficiente para acceder a una vivienda digna y construir un proyecto familiar.

SOLIDARIDAD exige soluciones reales, control del chabolismo y prioridad para los trabajadores españoles abandonados por las instituciones.
Vamos a seguir dando voz a quienes sufren las consecuencias de unas políticas de vivienda, empleo e inmigración completamente fracasadas.