“Más carga de trabajo y nuevas competencias: parecemos una ONG subvencionada pero aquí nadie nos ayuda”
La oficina de Correos del centro comercial Ferial Plaza, fue la protagonista del Pleno Municipal del pasado 27 de marzo del Ayuntamiento de Guadalajara. Hasta el pasado 31 de marzo, era una de las tres oficinas que prestaban servicio en la capital alcarreña.
Los partidos de izquierdas, apoyados por los sindicatos subvencionados de clase, achacaron el interés en el tema a VOX y PP a que, simplemente, “se dejaran llevar por rumores en medios de comunicación” y la ilusión por generar crítica al gobierno socialista de España. Pero la oficina, oficialmente, ya está cerrada. Por parte del PSOE, en oposición, tampoco se molestó en conocer la estrategia de dos partidos en gobierno al respecto, como si no tuvieran motivos para haberse informado, ninguneando así a una ciudadanía que cada vez crece más en número de habitantes en la capital de la Alcarria y a los trabajadores públicos de Correos de las oficinas restantes a los que este cierre les afectará directamente.
El sindicato Solidaridad, que apunta que “el trabajo en las otras oficinas se verá aumentado, literalmente, en un 50%”, estando presente en Correos y siendo fiel a su compromiso por la defensa de los trabajadores y la garantía de un servicio público de calidad, comprobó fehacientemente que no se trataba de un rumor, de manera interna y ya manifiestamente, tras la colocación de un cartel en la propia oficina anunciando el cierre.
Tampoco el sindicato mayoritario en Correos, CCOO, ha dado grandes explicaciones al Ayuntamiento ni al resto de afectados sobre la situación en la que van a quedar los trabajadores, tanto de los reubicados como de los que necesitarán refuerzos en sus respectivas oficinas, y hasta empezar abril no se han pronunciado pública y escuetamente al respecto. Directamente, tanto los sindicatos subvencionados con representación en la empresa, como la SEPI y Correos propiamente, dieron largas ante la consulta formal sobre el cierre que emitió el Ayuntamiento con la presión de Solidaridad.
Guadalajara es una ciudad que está creciendo a un ritmo acelerado en los últimos años, y sus habitantes, con el cierre de un servicio, se somete a una gestión precaria del mismo con unos trabajadores expuestos a un aumento exponencial de volumen de trabajo. “En Solidaridad sí creemos que es necesario informar e informarse sobre el tema y así lo hemos hecho”, declaran desde el sindicato.
Solidaridad ha investigado cómo quedará el servicio de la red de oficinas en Guadalajara y, aunque celebra que los cuatro trabajadores de la estafeta de El Corte Inglés del Ferial Plaza conserven su puesto de trabajo en la capital, se alarma sobre las condiciones reales de la plantilla de Correos, no sólo si realmente es tan poco el volumen de servicio necesario, para que no se sustituya la oficina que cierra por otra, preguntándose si el reparto que se ha hecho de los cuatro trabajadores que prestaban servicio en la oficina clausurada, responde a las necesidades reales de los usuarios y al trabajo digno de los trabajadores públicos en las dos oficinas que permanecen abiertas.
De la consulta hecha directamente a los propios trabajadores, Solidaridad extrae que tres de ellos se han reubicado en la oficina más distante a la que cierra –la de la Avenida de Francia, 11- y la que, según el cartel de la oficina cerrada, prestará servicio por cercanía desde hoy mismo, a los usuarios a los que atendía –la Oficina Principal sita en Alvargómez de Ciudad Real 25-, simplemente ha recibido a una persona como refuerzo en horario de mañana, de los cuatro trabajadores que prestaban sus servicios en la oficina que echó el cierre el 31 de marzo. Desde Solidaridad se preguntan si la sobrecarga laboral de esta Oficina Principal no merece mayor refuerzo, ya que los propios usuarios vienen comentando largo tiempo, que en horario de tarde la escasez de personal es manifiesta, “comprobable incluso en los propios comentarios de Google”.
Por otra parte, con el verano a la vuelta de la esquina, el sindicato comprueba que la Oficina Principal viene siendo la única estafeta que presta servicio en horario de tarde, no sólo en la ciudad de Guadalajara, sino también en toda la provincia y Corredor del Henares “y es en esta maravillosa gestión de recursos”, declaran, “es precisamente el servicio que no se refuerza”. Ni en este momento, en el que se podía redistribuir al personal con equilibrio ni en épocas pasadas de aumento de volumen de trabajo: bajas y vacaciones, contando con una bolsa de trabajo para estos fines. Este dato, nada baladí, brilla por su ausencia en canal informativo alguno.
Correos, por su parte, anuncia no sólo beneficios, sino también que va a asumir la regularización de inmigrantes, cifrada en aproximadamente un millón de personas entre regularizados y reagrupaciones familiares. Desde Solidaridad insisten: “¿acaso este volumen de trabajo no justifica un refuerzo en el servicio, cuya llegada de inmigrantes derivada del efecto-llamada del Gobierno central es más que evidente en sus calles? Parecerá una ONG de las que subvencionan, pero sin recursos y sin aplausos en televisión”.
Ahora sí, CCOO ha informado a la prensa del “rumor del cierre”, pidiendo una nueva oficina. Este es el miserable apoyo, con informaciones sesgadas, nula movilización y a toro pasado que la izquierda y los sindicatos subvencionados de clase prestan a la ciudadanía y a las familias trabajadoras.
El sindicato Solidaridad queda a disposición de los vecinos y por supuesto, de los trabajadores, para cualquier circunstancia en la que puedan prestar nuestra ayuda. En esta línea, se comprometen a seguir muy de cerca cómo se presta el servicio postal en las oficinas de Guadalajara.




