El pasado 24 de febrero tuvo lugar un procedimiento arbitral, en el ámbito de la Comunidad de Madrid, por una impugnación de elecciones sindicales en la famosa empresa Glovo, en la que Solidaridad ha obtenido representación. Si bien se acordó que el total de representantes sindicales a elegir eran un total de 25, en las actas de escrutinio figuraban 27 representantes, coincidiendo con el punto de vista de CCOO. Finalmente, el laudo del arbitraje dictaminó a favor de la empresa y todos los sindicatos presentes (incluyendo a Solidaridad) en que los representantes a elegir eran 25 y no 27 como planteaba CCOO. Por lo que las actas de escrutinio quedaron anuladas y se debían hacer unas nuevas con los datos requeridos legalmente.
Desde Solidaridad y en palabras de su responsable de Acción Sindical, Ismael Tejero:“este hecho evidencia el interés de CCOO en inflar la representación con la intención de beneficiarse de las subvenciones públicas por delegados sindicales”.
Por otra parte, los medios se han hecho eco de una demanda de CCOO contra Glovo en la Audiencia Nacional por ejecutar presuntamente un ERE encubierto, por 30 despidos de trabajadores en los últimos tres meses.
CCOO, que ahora se rasga las vestiduras con demandas judiciales de postureo, es el mismo sindicato que negoció junto a la patronal, UGT y FETICO de un convenio estatal de regulación de los Riders con peores condiciones laborales que ahonda gravemente en la precarización del sector, tal como denunció Solidaridad en 2022.
Es por ello que desde Solidaridad se considera que CCOO carece de legitimidad moral para alardear de limpieza en elecciones o de defensa real de los trabajadores, comportándose una vez más como una administración paralela de liberados y enchufados que parasitan de las subvenciones estatales.




